En la actualidad el embalsamamiento es el proceso que se le realiza al cuerpo de un individuo para preservarlo de manera temporal y prevenir su descomposición para su restauración o presentación durante un servicio fúnebre. Sin embargo, este proceso ha sido modificado para conseguir un resultado óptimo después de un deceso.

Inicialmente, podemos decir que el proceso de embalsamamiento se originó en la cultura egipcia, ya que fueron los primeros en realizarlo a grandes personajes, como faraones o sacerdotes de alto grado. Pero no fueron los únicos que hacían este tipo de práctica. En el caso de las tribus etíopes, durante su servicio fúnebre, los habitantes conservaban a las personas fallecidas de una manera muy similar a los egipcios en el año 900 A.C.

Quienes no compartían el mismo pensar sobre el embalsamamiento ni la cremación eran los judíos, pues consideraban que no se debía intervenir al cuerpo, por lo que su tratamiento al cadáver era simple y sencillo en donde su preparación consistía solo en envolver al fallecido, la aplicación de aceites y especies posterior a su entierro.

En el año 1867 el químico August Wihelm von Hofmann descubrió lo que se convertiría en el fundamento de embalsamiento moderno, el formaldehído (producto químico que se utiliza ampliamente como bactericida o conservante) que resultó ser el remplazo al arsénico.

De esta manera los preparados para el embalsamiento ya son considerados como una práctica de rutina y hoy en día contienen: formaldehído, glutaraldehído, etanol, humectantes y otros agentes humectantes.

Durante un servicio fúnebre existen distintos pasos para conservar el cuerpo y son los siguientes:


  • Se lava el cuerpo y se limpian los orificios nasales y la boca.
  • Se colocan algodones en las cavidades y se sutura la boca.
  • Se masajea el cuerpo con cremas o aceites para eliminar la rigidez.
  • Se extrae la sangre y se introduce una solución de embalsamamiento en arterias y órganos.
  • Se mejora el aspecto estético como cara, cabello, manos y uñas haciendo uso de maquillaje.
  • Por último, se viste el cuerpo y se coloca en el ataúd para que quede listo para el servicio fúnebre.

En Grossman Agencia Funeraria sabemos que el acompañar a las familias en un momento así es de suma importancia, por ello, nuestro equipo de profesionales se encargará de ofrecerte todas las facilidades ante este proceso.