La pérdida de alguien querido es una de las experiencias que más dolor psicológico produce. Sin embargo, dentro de esta clase de experiencias dolorosas existen matices, formas diferentes de vivir el duelo tanto en lo emocional como en lo cognitivo.

Elisabeth Kübler-Ross fue una psiquiatra suizo-estadounidense que se especializó en los cuidados paliativos y en las situaciones cercanas a la muerte. Después de trabajar durante años en contacto con pacientes en estado terminal, desarrolló el famoso modelo de Kübler-Ross en el que establece 5 etapas de duelo.

No todas las personas en fase de duelo tienen por qué atravesar las 5 etapas, y que aquellas que atraviesan no aparecen siempre en el mismo orden. Estas son las etapas que componen un duelo:

Etapa de la negación. Esa negación puede inicialmente amortiguar el golpe de la muerte de un ser querido y aplazar parte del dolor.

Etapa de la ira. En esta fase son característicos los sentimientos de rabia y resentimiento, así como la búsqueda de responsables o culpables.

Etapa de la negociación. En esta fase las personas fantasean con la idea de que se puede revertir o cambiar el hecho de la muerte.

Etapa de la depresión. La tristeza profunda y la sensación de vacío son características de esta fase, cuyo nombre no se refiere a una depresión clínica, como un problema de salud mental, sino a un conjunto de emociones vinculadas a la tristeza naturales ante la pérdida de un ser querido.

Etapa de la aceptación. Una vez aceptada la pérdida, las personas en duelo aprenden a convivir con su dolor emocional en un mundo en el que el ser querido ya no está.