La cremación es una práctica que, en algunos movimientos religiosos, ha sido mal vista. Sin embargo ¿Hay algo malo en ella?

En 1873 comenzó el movimiento de la cremación en Viena, Austria. De esa fecha, hasta el año actual, la cremación se ha vuelto una técnica cada vez más popular. Las iglesias protestantes la aceptaron en 1902 y el papa Pablo VI en 1963 levantó la prohibición para la católica. Incluso existen cinerarios en algunas iglesias.

La cremación se lleva a cabo en un crematorio, que es uno o varios hornos en los que se alcanzan altas temperaturas (870 a 980 °C). Los profesionales se aseguran de que el cuerpo se desintegre completamente y queden solo cenizas.

Un crematorio puede encontrarse dentro de la propia agencia funeraria, una construcción independiente, un hospital o ser un servicio por parte de un cementerio. En Grossman Agencia Funeraria contamos con este servicio si usted lo requiere para el descanso y dignidad de su familiar. Contáctenos.